Ciudad de México – 02/Agosto/2016

Desde hace varios años, la regulación del transporte en las grandes ciudades ha atraído la atención de los actores encargados de estos temas. No obstante, se necesita que las instituciones educativas, gobierno y empresas privadas establezcan un marco regulatorio que contribuya a la modernización del sector. Mientras que las empresas deben hacer un diagnóstico logístico que les permita una mejor movilidad en sus entregas.

Los temas ambientales, los sistemas de movilidad y las concentraciones vehiculares en las grandes ciudades, han orillado a replantear el modo en cómo se regula el tránsito del transporte de mercancías.
Ésta situación en algunas ciudades de México es particularmente delicado,  ya que se combina con los altos índices de contaminación del aire, que sumado a diversos factores, ha provocado que las autoridades apliquen medidas restrictivas de circulación de vehículos traduciéndose en importantes pérdidas en la eficiencia logística de muchas empresas.
De ahí se deriva el hecho de que las asociaciones y algunas de las cámaras más importantes del país, las cuales aglutinan al mayor número de empresas transportistas a nivel nacional, estén ocupadas en emprender programas de certificación y profesionalización del sector.
Hoy más que nunca, se requiere de un trabajo coordinado entre instituciones educativas, gobierno y empresas privadas, que establezcan un marco regulatorio que garantice que las políticas que se proponguen,  profesionalicen y contribuyan a una modernización del sector.
Para ello, es necesario implementar tecnología de última generación en los procesos logísticos que proponga un nuevo ecosistema, en el que a través de un ambiente incluyente y colaborativo, se alcancen sinergias logísticas.
Para ello se proponen entre otras alternativas:
Un proceso de verificación vehicular claro, ágil y sustentado en las mejores prácticas.
Incentivos gubernamentales para empresas que logran una certificación en el  sector.
Crear nodos logísticos en las periferias de las grandes ciudades.
Implementar tecnologías que contribuyan a disminuir en gran medida la circulación de unidades vacías dentro de las ciudades.
Por otra parte, la reglamentación en cuanto a pesos y dimensiones que deben de cubrir los vehículos de carga que circulan sobre las carreteras nacionales y dentro de las ciudades, es otro de los aspectos fundamentales que se debe enfrentar en los próximos años.
México tiene una particularidad importante con respecto a este tema. Por un lado, se construyó una gran red de autopistas y carreteras que permitieron un flujo más eficiente de las mercancías a nivel nacional con configuraciones de equipo de transporte de gran capacidad. Sin embargo, las ciudades crecieron de forma desordenada y sin ninguna planeación urbana que considerara el tema de la movilidad de personas y bienes, provocando que actualmente se tengan ciudades con difícil acceso, con alta concentración de automóviles particulares y zonas industriales que han sido devoradas por la mancha urbana.
Como consecuencia de ésta situación, hoy en día encontramos grandes cuellos de botella en las periferias de las ciudades provocando caos, pérdida de horas hombre y una red ineficiente de entrega de mercancías a los centros de mayor consumo. Si a esto le sumamos temas de inseguridad y fenómenos naturales, tenemos como resultado una telaraña logística que todos los días las personas dedicadas a la logística tienen que padecer.
Con base en estas circunstancias, el uso de la tecnología se vuelve hoy más que nunca, en una necesidad imperiosa de las empresas. Hoy no se concibe una logística de distribución que no cuente con el “kit logístico” mínimo indispensable para lograr un servicio de calidad, que incluya:
Sistema de rastreo satelital en la unidades, manejo del conductor y estado del vehículo.
Sistema de planeación de rutas tanto fijas como dinámicas (ruteador).
Sistema de planeación de Viajes (load tendering).
Sistema de administración de transporte (TMS).
Analitycs de padrón de transportistas y regresos de vacío.
Sistema de monitoreo y seguimiento de entregas.
Todo ello debe de ir de la mano de un conocimiento amplio y actualizado de la reglamentación vigente en todas y cada una de las ciudades en donde se estará circulando para lograr una operación logística eficiente en el transporte.
El costo de no hacer lo anterior es cada día mayor para las empresas. Entre multas, robos, cancelación de pedidos por retraso en las entregas y, sobre todo la necesidad de una estructura de personal para sofocar estos incendios logísticos, se vuelve en algo interminable. Aunado a esto, las empresas deben de enfrentar el reto de identificar adecuadamente por donde comenzar.
Por esta razón, se recomienda realizar un diagnóstico logístico que ayude a identificar los procesos logísticos más importantes para la operación del negocio, así como determinar la mejor herramienta tecnológica y las áreas de oportunidad para comenzar a tomar decisiones estratégicas y acciones concretas que permitan adaptarse a este mundo tan cambiante y obtener los resultados deseados.
Por:
Jesús García E.
COO BIIS
jesus.garcia@biis.mx
Categorías: Premios

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